NUEVAMENTE EN ÉPOCA DE BRONQUIOLITIS


Es fundamental estar alertas y consultar al Servicio de Salud ante la aparición de los primeros síntomas.
Los virus que causan la bronquiolitis se propagan fácilmente a través de las gotitas que se expulsan cuando alguien enfermo tose, estornuda o habla; también al tocar objetos compartidos, como utensilios o juguetes.
Por eso es fundamental el tema de la vacunación. Un virus que en un adulto sólo provoca un resfrío, en un bebé puede provocar bronquiolitis.
Para los bebés muy pequeños, que todavía no pueden ser vacunados, lo que se hace es el ‘cuidado del nido’: se respetan las medidas de higiene en la casa (sobre todo la ventilación de los hogares), no los visita nadie que esté resfriado y no se fuma. La lactancia materna los protege y mejora el pronostico en caso de enfermarse
También es fundamental que el bebé haya recibido todas las vacunas correspondientes a la edad de acuerdo con el Calendario Nacional de Vacunación. Entre ellas, hay muchas que protegen contra agentes productores de infecciones respiratorias agudas.








































