CHARLA TALLER EN EL PRAM PARA ABORDAR LA SEXUALIDAD EN LA ADULTEZ MAYOR DESDE UNA PERSPECTIVA INTEGRAL DE LA SALUD


Más de 120 adultos mayores que concurren habitualmente al Programa Recreativo para Adultos Mayores (PRAM) participaron de una charla-taller sobre sexualidad en la adultez mayor, abordada desde una perspectiva integral de la salud, dejando de lado prejuicios y promoviendo el bienestar y la calidad de vida.
La actividad, que surgió a partir de las propias inquietudes planteadas por los integrantes del programa, formó parte de las acciones que se desarrollan desde el PRAM para promover un envejecimiento activo y saludable y estuvo a cargo del médico especialista en Ginecología y Obstetricia, Dr. Guillermo Fernández.
La propuesta tuvo como punto de partida un trabajo previo realizado por el equipo del PRAM.
A través de una urna, los concurrentes pudieron expresar de manera anónima sus inquietudes, preguntas y reflexiones vinculadas con la sexualidad. A partir de esos aportes se elaboró un temario y se convocó al profesional para generar un espacio de información, intercambio y reflexión.
Durante el encuentro se abordó un tema que muchas veces permanece invisibilizado y sobre el que aún existen numerosos prejuicios: la sexualidad no desaparece con la edad.
La charla permitió diferenciar los conceptos de sexualidad y sexo, y reflexionar acerca de la importancia que la sexualidad tiene en la salud física, emocional y social de las personas mayores.
También se conversó sobre los cambios físicos y emocionales que pueden producirse a lo largo del proceso de envejecimiento, las modificaciones en la respuesta sexual, la importancia de la comunicación y los vínculos, y el impacto que pueden tener algunas enfermedades y medicamentos.
Asimismo, se destacó la importancia de consultar a los equipos de salud ante la aparición de dificultades que puedan afectar la vida sexual, entendiendo que muchas de ellas pueden ser abordadas y tratadas.
“Hablar de sexualidad también es hablar de salud, vínculos, autoestima y calidad de vida. Y la edad no es un límite para seguir disfrutando de una vida plena”, señalaron desde el equipo interdisciplinario del PRAM.








































